Saturday, August 21, 2021

El camino del equilibrio


                                             


En una ocasión, salió de excursión un grupo de chicos que iban mirando y aprendiendo de las especies vegetales y animales que encontraban a su paso.

El último tiempo de la excursión lo dedicaron a explorar el terreno, más bien a conocer cómo era todo en la otra orilla del rio, por el que caminaban refrescándose los pies en su parte menos profunda.

Con ellos iba un Maestro que les había estado enseñando durante el último curso, en el cual se encontraban aún. Éste les dijo:
“Vamos a explorar la otra orilla del rio, para ello utilizaremos aquel puente colgante, que nos permitirá llegar hasta allí”. Todo esto lo decía teniendo en mente que el paso por aquel puente iba a propiciar una lección para sus alumnos y sobre todo para uno de ellos, pues era un Maestro Hab-Baa-Ssi y tenía la capacidad de ver el futuro, ya fuera cercano o lejano.

El puente era de poca altura, pero excesivamente estrecho, tanto, que tenían que pasar uno tras otro, porque no cabían dos juntos caminando por él.

El Maestro les advirtió que tuviesen cuidado y permanecieran atentos, porque podrían caer al agua si perdían el equilibrio y aunque las aguas del río no eran profundas, el que cayera haría perder el tiempo a sus compañeros, porque tendrían que esperar a que saliese del agua para poder continuar, y ya no disponían de mucho tiempo.

Todos comenzaron a caminar por el puente en fila de uno, éste se balanceaba ligeramente hacia los lados, pero no lo suficiente como para hacer caer a ningún chico, a menos que distrajese su atención en otra cosa que no fuese caminar sobre aquella estrecha pasarela.

En un determinado momento, pasó por allí un pajarillo revoloteando, que tuvo la puntería de hacer sus necesidades sobre la cabeza de uno de los excursionistas; el tercero de la fila que iba tras él, estaba observando al pajarillo desde hacía unos segundos y cuando manchó la cabeza de aquel chico, el que iba distraído tras él comenzó a reírse a carcajadas, no por mofarse de su compañero, sino por la gracia que le hizo el tino que había tenido el pajarillo.

Absorto en este incidente, no vio que una de las tablillas que formaban el suelo del puente, estaba levantada, tropezó, perdió el equilibrio y cayó al agua.

El Maestro, que iba tras ellos, les dijo que continuaran mientras él ayudaba al que había caído, pues estaba oscureciendo y por allí había lobos (una especie de lobos que los Hab-Baa-Ssi llaman carniceros) y en la oscuridad había más peligro de que los atacasen, pues era cuando éstos aprovechaban para atacar a sus víctimas. Cuando lo hubo sacado del agua le dijo:

“ Has caído porque no has sabido mantenerte en equilibrio, hay que estar muy pendiente para no distraerse con lo que pueda venir por la izquierda, por la derecha, o por los alrededores, pues al tener la atención puesta en otra cosa, no ves – como a ti te ha pasado – si hay algún motivo u obstáculo que te pueda hacer caer, alejarte de tu camino. Ahora has perdido lo que tenías avanzado sobre el puente, y si quieres llegar a donde ibas, tendrás que comenzar nuevamente por el principio, para poder conseguirlo.

Esto es lo mismo que cuando estás equilibrado energética y mentalmente, encontrándote en estado de Armonía, de Justicia, es decir, justo en el Centro. Entonces debes estar con cuidado de seguir siempre en ese equilibrio, por el Camino de Centro, es decir, para estar en la energía de la Justicia”.

El muchacho aprendió la lección, que le sirvió para su futuro, llegó a ser Maestro algún tiempo después, porque el incidente de aquel día le hizo ver claramente cómo tenía que ser su comportamiento y conducirse para llegar a ser lo que fue.


Aquel día subió nuevamente al puente, con aquella enseñanza que su amado Maestro le había dado. Cuando llegó a la otra orilla, sus compañeros le estaban esperando, atentos a la lección que sabían iban a recibir gracias a su experiencia. El maestro llegó levitando de una orilla a la otra (cosa que dominan los Maestros Hab-Baa-Ssi, y que los alumnos aprenden).

Fuente: Habassis de Etiopia
P





"Si estamos prestando atención a nuestras vidas, reconoceremos esos momentos definitorios. El desafío para muchos de nosotros es que estamos tan inmersos en las distracciones diarias y en "estar ocupados, ocupados" que nos perdemos esos momentos y oportunidades que, si se aprovecharán, llevarían nuestras carreras y vidas personales a un nivel completamente nuevo de sorpresa"

 Robin S. Sharma


Thursday, August 19, 2021

7 Frases del Principito de Antoine de Saint-Exupéry

"Todo es un misterio, mira hacia el cielo y verás como todo cambia"
Antoine de Saint-Exupéry

"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple,; sólo con el corazón se
puede ver bien, lo esencial es invisible a los ojos.
Antoine de Saint-Exupéry

"Si alguien ama una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones
de estrellas, basta que la mire para ser dichoso"
Antoine de Saint-Exupéry

"Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de
que algún día cada uno pueda encontrar la suya"
Antoine de Saint-Exupéry

"La gente tiene estrellas pero no significan lo mismo para todos"
Antoine de Saint-Exupéry

"Es una locura odiar a todas las rosas sólo porque una te pinchó. 
Renunciar a todos tus
sueños solo porque porque uno de ellos no se cumplió"
Antoine de Saint-Exupéry

"Eres el dueño de tu vida y tus emociones, nunca lo olvides. 
Para bien y para mal.
Antoine de Saint-Exupéry

Friday, August 13, 2021

La marioneta de trapo


Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo, y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva, pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundo de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás se duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate…

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón… Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida… No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.

A los hombres, les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos, a mis viejos, les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho a mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo...

Gabriel García Márquez

Tuesday, August 10, 2021

Tu gobiernas tu mente, no tu mente a ti




Un estudiante de zen, se quejaba de que no podía meditar: sus pensamientos no se lo permitían. Habló de esto con su maestro diciéndole: “Maestro, los pensamientos y las imágenes mentales no me dejan meditar; cuando se van unos segundos, luego vuelven con más fuerza. No puedo meditar. No me dejan en paz”. El maestro le dijo que esto dependía de él mismo y que dejara de cavilar. No obstante, el estudiante seguía lamentándose de que los pensamientos no le dejaban en paz y que su mente estaba confusa. Cada vez que intentaba concentrarse, todo un tren de pensamientos y reflexiones cortas, a menudo inútiles y triviales, irrumpían en su cabeza…

El maestro entonces le dijo: “Bien. Aferra esa cuchara y tenla en tu mano. Ahora siéntate y medita”. El discípulo obedeció. Al cabo de un rato el maestro le ordenó: ”¡Deja la cuchara!”. El alumno así hizo y la cuchara cayó obviamente al suelo. Miró a su maestro con estupor y éste le preguntó: “Entonces, ahora dime ¿Quién agarraba a quién, tú a la cuchara, o la cuchara a ti?.

Cuento Budista

Thursday, August 5, 2021

La Profecía Autocumplida




Imagínense usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14,
sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación.
Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
"No sé pero he amanecido con el presentimiento que algo muy grave va a sucederle a este pueblo".

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
"Te apuesto un peso a que no la haces".
Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace.
Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla
Y él contesta: "es cierto pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo".

Todos se ríen de él y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, o una nieta o en fin, cualquier pariente, feliz con su peso dice y comenta:
-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
¿Y porqué es un tonto?
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice:
 No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

Una pariente oye esto y va a comprar carne.
Ella le dice al carnicero:
"Deme un kilo de carne" y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado".

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:
"mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar y se están preparando y comprando cosas".

Entonces la vieja responde: "Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos."

Se lleva los cuatro kilos y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.

Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo.
Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde.
Alguien dice:
¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.

Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
"Hay un pajarito en la plaza".
Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.
Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve.

Hasta que todos dicen: "Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos".
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo.
Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: "Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa", y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado:
"¿Vistes mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?"

Autor: Gabriel García Márquez


"Piénsalo dos veces antes de hablar, porque tus palabras e influencia plantarán la semilla del éxito o el fracaso en la mente de otro"

 Napoleón Hill




Sunday, August 1, 2021

Sakura

                                                                        



La leyenda de Sakura comienza hace cientos de años en el antiguo Japón. Por aquel entonces los señores feudales libraban terribles batallas, en las que morían muchos combatientes humildes, llenando a todo el país de tristeza y desolación. Los momentos de paz eran muy escasos. No terminaba una guerra cuando comenzaba la otra.

Pese a todo, había un hermoso bosque que ni la guerra había podido tocar. Estaba lleno de árboles frondosos que exhalaban delicados perfumes y consolaban a los atormentados habitantes del antiguo Japón. Por más combates que hubiera, ninguno de los ejércitos se atrevía a mancillar semejante maravilla de la naturaleza.

En aquel hermoso bosque había, sin embargo, un árbol que nunca florecía. Aunque estaba lleno de vida, en sus ramas nunca aparecían las flores. Por eso se veía desgarbado y seco, como si estuviera muerto. Pero no lo estaba. Simplemente parecía condenado a no disfrutar del color y el aroma de la floración.

El árbol permanecía muy solitario, los animales no se le acercaban por miedo de contagiarse de su extraño mal. La hierba tampoco crecía a su alrededor por las mismas razones. La soledad era su j compañía. Cuenta la leyenda de Sakura que un hada de los bosques se conmovió al ver aquel árbol que parecía viejo siendo joven.

Una noche el hada se apareció junto al árbol y con nobles palabras le hizo saber que quería verlo hermoso y radiante. Estaba dispuesta a ayudarle para que lo lograra. Entonces le hizo una propuesta. Ella con su poder, le haría un hechizo que duraría veinte años. Durante ese tiempo, el árbol podría sentir lo que siente el corazón humano. Tal vez así lograría emocionarse y quizás volvería a florecer.

El hada agregó que gracias al hechizo podría convertirse tanto en planta como en ser humano, indistintamente, cuando así lo deseara. Sin embargo si al cabo de los veinte años no lograba recuperar su vitalidad y brillo, moriría inmediatamente.

Tal como el hada dijo, el árbol vio que podía convertirse en ser humano y volver al ser un vegetal cuando así lo quería. Probó a quedarse un largo tiempo como hombre, a ver si las emociones humanas le ayudaban en su propósito de florecer. Sin embargo el comienzo fue una decepción. Por más que buscaba a su alrededor, solo veía odio y guerra. Entonces volvía a ser árbol durante una buena temporada.

Los meses fueron pasando y también los años. El árbol seguía cómo siempre y no encontraba entre los humanos nada que lo librara de su estado. Sin embargo una tarde que se convirtió en humano, caminó hasta un arroyo cristalino y allí vio a una hermosa joven, era Sakura, impresionado por su belleza, el árbol convertido en humano se acercó a ella.

Sakura fue muy amable con él, para corresponderle él le ayudó a cargar el agua hasta su casa, que quedaba cerca. Tuvieron una animada conversación en la que ambos hablaron con tristeza del estado de guerra en el que se encontraba el Japón y con ilusión de grandes sueños. Y

Cuando la muchacha le preguntó cuál era su nombre, el árbol solo se le ocurrió decirle “Yohiro", qué significa “esperanza”. Los dos se hicieron muy amigos, todos los días se encontraban para conversar, cantar y leer poemas y libros de maravillosas historias. Cuanto más conocía a Sakura, más necesidad sentía de estar a su lado, contaba los minutos para ir a su encuentro.

Un día no pudo más y le confesó su amor a Sakura. También le confesó quién era en realidad, un árbol atormentado que ya pronto iba a morir porque no había logrado florecer. Sakura quedó muy impresionada y guardó silencio, el tiempo pasó y el plazo de los veinte años estaba por cumplirse. Yohiro que volvió a tomar la forma de árbol se sentía cada vez más triste.

Una tarde cuando menos lo esperaba, Sakura llegó a su lado, lo abrazó y le dijo que ella lo amaba también, no quería que muriera no quería que nada malo le pasara. Entonces al hada apareció de nuevo y le pidió a Sakura que eligiera si quería seguir siendo humana, o fundirse con Yohiro en forma de árbol.

Ella miró a su alrededor y recordó los campos desolados por la guerra. Eligió entonces fundirse para siempre con Yohiro, y se hizo el milagro, los dos se convirtieron en uno solo. El árbol entonces floreció. La palabra Sakura significaba “Flor de cerezo”, pero el árbol no lo sabía, desde entonces, el amor de ambos perfuma los campos del Japón.

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Cada persona que conoces en la vida es como
Una hoja que enriquece tu árbol.
Muchas se desprenden con el viento, otras no
Se desprenden jamás.


Un hombre no planta un árbol 
Para sí mismo
Planta un árbol para la
Posteridad.
Alexander Smith

"El que antes de su muerte ha plantado un árbol,
 no ha vivido inútilmente"
Martin Luther King

El árbol de la vida
Es el árbol que más tarda en crecer,
El que mas tarda en aprender,
El que sigue de pie y lucha hasta
Su último día. Es el árbol que nosotros
Mismos plantamos y cuidamos.

Si supiera que el mundo se acaba 
Mañana, yo, hoy, todavía plantaría 
Un árbol.
Martin Luther King

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