El Mundo de Paz en Nosotros: Reflexión
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miércoles, 19 de noviembre de 2025

Reflexión Horizonte lejano & 5 frases

En medio de la oscuridad, la cabina de mi camión se convierte en mi único refugio mientras recorro innumerables millas. El rugido del motor se entremezcla con mis pensamientos y anhelos de volver a casa. Extraño el cálido abrazo de mi familia, las risas de mis hijos y las charlas nocturnas con mi esposa. La carretera se extiende interminable, testigo silencioso de mis sacrificios. Cada paisaje pasa como un borrón, y solo el eco de mis suspiros acompaña mis lágrimas solitarias. Aunque llevo cargas físicas, el peso más pesado es el de la distancia emocional. En este camino solitario, mi hogar se encuentra siempre un horizonte lejano.


“Si el horizonte está lejano el optimismo te lo acerca.”

“Señor no te pido ver el horizonte lejano, un paso por 
día es suficiente para mí.”
John Henry Newman

“Siempre hay un lugar desde donde ver el
horizonte.”

“Mantén tu mirada en el horizonte, así podrás ver 
lo lejos que puedes llegar.”

“La dicha es un horizonte lejano retrocede a
medida que nos acércanos a el.”
Bernar le Bovier de Fontane








martes, 11 de noviembre de 2025

Deberes de los niños


Los niños no deben ir a la tienda solos.

Los niños no se quedan en el auto en lo que bajas rápido a comprar algo (aunque este cerquita)

Los niños no se deben acostumbrar a andar con cualquier persona.

Los niños no deben salir a jugar sin supervisión.

El hermano mayor no debe cuidar a sus hermanitos. No es su responsabilidad.

Los niños no deben estar en un ambiente dónde se consuma alcohol (aunque esté tranquilo) nunca.

Los niños no deben estar cerca de personas inestables o con malas costumbres.

Los niños no deben dormir en una y otra y otra casa.

Los niños no deben convivir con todos los amigos de papá o mamá, no es necesario; no todos son buenas personas.

Los niños no se tocan a manera de "cariños".

Los niños no se besan en la boca.

Los niños no se les obliga a querer a los adultos.

Los niños no tienen qué decir "SI" solo por qué eres adulto y a los adultos se les respeta.

Los niños deben aprender a decir "No" "No quiero"

Ellos no tienen la decisión en sus manos.

Ellos no saben de peligro.

Ellos no saben de maldad.

Ellos no saben de odio.

Ellos no saben que existen personas con malas intenciones.

Los niños son inocentes, son ingenuos...¡¡¡SON NIÑOS!!!

Nuestra responsabilidad es protegerlos de todo y de todos, aunque no sean nuestros propios hijos.

Los tiempos que ahora viven los niños, nunca serán los mismos de cuando nosotros fuimos pequeños.

Cuídalos, Ámalos, Protégelos, CREE EN ELLOS SIEMPRE.

Anónimo

miércoles, 19 de enero de 2022

Nosotros los locos



Si estás aquí leyendo esto es porque eres el loco de tu casa, somos los locos de la familia, de los amigos, del trabajo…
Pues les digo algo, me encanta ser la loca, la que sueña, la que expande sus límites, la que libera sus creencias. Somos los despiertos, los que buscamos más allá de lo obvio, los que hemos encontrado en el Universo nuestro hogar, los que abrazamos la vida en lugar de luchar contra ella. Los distintos, los de la conciencia estelar, los que creen y aman a los extraterrestres, a los seres de luz, a los maestros ascendidos, los que abrazamos a los ángeles, los que buscamos el apoyo del “más allá” para poder sobrevivir en el “más acá” con todo y su densidad.
Somos los que entendemos del amor incondicional, de la vida en las estrellas, en las plantas, en las piedras, los que abrazamos con amor a los animales porque son nuestros hermanitos menores y los únicos que al parecer comprendieron verdaderamente lo que es amar sin condiciones, los que comprendemos que Gaia está más viva que nunca porque sentimos el latido de su corazón bajo nuestros pies
Somos aquellos locos que escuchan su corazón -aunque no siempre le hagamos caso-, los que canalizamos ¡uy sí esos somos los más locos! dime tú… Comunicarse con otros seres…hablar con las estrellas, con el sol, con la luna.
Somos los que expandimos la Luz o por lo menos tratamos, usamos sellos y símbolos mágicos y nos envolvemos en colores de acuerdo con la necesidad, los que hacemos unas oraciones raras, los que no nos arrodillamos ante el Padre/Madre porque él jamás nos ha pedido eso porque es un Ser de amor y no de castigo que abraza a todas sus criaturas, y hasta nos regala la infinitud del universo para que aprendamos y tiene paciencia para esperar que lo hagamos.
Somos esos locos qué caminamos descalzos por la tierra y abrazamos árboles como lo que somos, locos pues, creemos en la energía y nos hacemos responsables de nuestras acciones por aquello de la ley de causa y efecto. Vemos cómo todos nos ahogamos en un vaso de agua cuando tenemos todo para ser felices porque somos semillas estelares. Creemos en la multidimensionalidad del alma y sabemos que hay muchos planos de Conciencia para experimentar, sabemos que es posible estar en varias vidas a la vez y tenemos nuestro propio vehículo de ascensión.
Lo más curioso es que los cuerdos también tienen todo eso, sólo que no quieren verlo porque les parece cosa de locos, yo sé que ya despertarán y disfrutarán con nosotros, los locos, de este multiuniverso maravilloso, único e inigualable.
Si esto es ser loco pues Sí

¡Me declaro la loca más incurable de la galaxia!
Mientras tanto yo sigo en mi locura incurable del amor estelar. ¿Quién se suma
Desconozco al autor 

viernes, 29 de junio de 2018

El árbol del amor de Osho



El árbol del amor

He oído contar la historia de un antiguo y majestuoso árbol, cuyas ramas se extendían hacia el cielo.

Al llegar la estación de las flores, mariposas de todas las formas, tamaños y colores, bailaban a su alrededor.


Las aves de países lejanos se le acercaban y cantaban cuando florecía y daba frutos.

Las ramas, como manos extendidas, bendecían a todos los que acudían a sentarse bajo su sombra.

Un niño solía venir a jugar junto a él y el gran árbol se encariñó con el pequeño.

El amor entre lo grande y lo pequeño es posible, si el grande no es consciente de su grandeza.

El árbol no sabía que era grande, sólo el hombre es consciente de eso.

La prioridad de lo grande siempre es el ego, pero para el amor nadie es grande o pequeño.

El amor abraza a quienquiera que se le acerque. Así, el árbol comenzó a sentir amor hacia
ese pequeño que solía ir a jugar cerca de él.

Sus ramas eran altas, pero las inclinaba hacia el niño, de modo que pudiera recoger sus flores y sus frutos.

El amor siempre cede; el ego nunca esta dispuesto a inclinarse.

Si te acercas al ego, sus ramas se estiran aún más hacia lo alto; se pondrá rígido para que no puedas alcanzarlo.

Osho

domingo, 15 de octubre de 2017

Uno Crece

http://misimagenesparatublog.blogspot.com/ 

Imposible atravesar la vida…

Sin que un trabajo salga mal hecho,

Sin que una amistad cause decepción,

Sin padecer algún quebranto de salud,

Sin que nadie de la familia fallezca,

Sin que un amor nos abandone

Sin equivocarse en un negocio.

Ese es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
 sino cómo reaccionamos nosotros

Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes
 vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, 
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.

Uno crece al aceptar la realidad y al tener el aplomo de vivirla.

Crece cuando acepta su destino, y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando y aprendiendo de lo que deja detrás 
construyendo y proyectando lo que tiene por delante.

Crece cuando se supera, se valora, y da frutos.
Cuando abre camino dejando huellas, asimilando experiencias

¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos,
 ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes
cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación,
 sensible por temperamento

¡Y humano por nacimiento!.

Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, 
recoge flores aunque tengan espinas y 
marca camino aunque se levante el polvo.

Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo
 y dándole a la vida más de lo que recibe

Uno crece cuando se planta para no retroceder
cuando se defiende como águila para no dejar de volar

Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.
Entonces… Uno Crece.

Anónimo


sábado, 22 de julio de 2017

"Soltar, dejar, partir"



"Todo vale la pena. Porque somos quienes somos por aquello que hemos vivido. Somos quienes somos por aquello que algunas personas dejaron en nosotros, pero somos absolutamente quienes somos gracias a aquello que hemos perdido, gracias a eso que ya no está con nosotros.

 Es tan fácil darse cuenta cuando a uno no lo quieren: basta con mirar al otro fijamente a los ojos. ¿Alcanza con verlo moverse en el mundo? ¿Es suficiente con preguntarle o preguntarme? Si así fuera, ¿como se explica tanto desengaño? ¿Porque la gente se defrauda tan seguido si, en realidad, es tan sencillo darse cuenta de cuanto les importamos o no les importamos a los que queremos? ¿como puede asombrarnos el descubrimiento de la verdad del desamor? ¿como pudimos pensarnos queridos cuando, en realidad, no lo fuimos? Hay aquí algo para aprender: nadie es mas vulnerable a creerse algo falso que aquel que desea que la mentira sea cierta.

Y es mentira que tenemos que cargar con cada cosa que hemos querido y valorado; y es mentira que debemos seguir adelante con todo lo de antes, con todo lo que ya no está. Perdemos. Perdemos no solo a través de la muerte sino a través del abandono, del cambio, a través de seguir adelante. Nuestras perdidas incluyen también nuestras renuncias conscientes o inconscientes: la perdida de los sueños románticos, la cancelación de nuestras esperanzas irrealizables, la perdida de las ilusiones de libertad, de poder, de seguridad y, porque no, tambien, la perdida de nuestra juventud.

Es imposible poder aceptar con una sonrisa todas las cosas que, lamentablemente, son ciertas e ineludibles. Hace falta aceptar la verdad que no queremos asumir de una vez y para siempre. Que nuestra madre va a dejarnos, y nosotros vamos a dejarla a ella, que el amor de nuestros padres nunca será exclusivamente para nosotros, que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos, que esencialmente estamos aquí solos. Que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio, con lo bueno y con lo malo. Que a pesar de ser como se esperaba que sea una niña no podrá casarse con su padre, que alguna de nuestras elecciones estan limitadas por nuestra anatomia, que existen defectos y conflictos en todas las relaciones humanas. Que no importa cuan listos seamos, a veces nos toca perder. Habrá que aceptar que somos irremediablemente incapaces de ofrecer a nuestros seres queridos o a nostros mismos la protección contra todo peligro, contra todo dolor, contra el tiempo perdido, contra la vejez o contra la muerte.

Muchas veces la vida está relacionada con soltar lo que alguna vez nos salvó, soltar las cosas a las cuales nos aferramos intensamente creyendo que tenerlas es lo que nos va a seguir salvando de la caida.
 Imagínate que vas por una selva. Te encuentras un río y debes seguir tu camino. El río es muy profundo, no lo puedes cruzar caminando, no hay un puente ni un barco ni un botero ni un vado. Entonces, durante dias y dias, durante semanas o meses, te dedicas a construir un bote, un bote que te permita cruzar el río. Y lo haces. Y estas contento contigo al otro lado del río porque construiste tu bote que te permitió seguir. Y piensas: "quizás haya otro río", "quizás pueda evitarme el trabajo de seguir construyendo otros botes", "debo llevar el bote conmigo". Y entonces, intento avanzar por la selva cargando con él, pero es tan difícil, es tan complicado... Tropiezo con cada rama, me llevo por delante cada liana... Es imposible, pero persisto. No quiero dejar este bote después de todo, ha sido tan útil para mi. Y sin embargo, esto, que un dia me salvó, este bote que un día representó la posibilidad de seguir, hoy es mi mayor impedimento. Ser un adulto significará aceptar que soy capaz de hacerlo, una vez más. Significará dejar atrás aquello que hoy no me sirve, aquello que alguna vez me sirvió pero que hoy no tiene sentido en este camino. Y apostar, a que si hay un nuevo río, seré hoy más sabio para construir un nuevo bote.
No hay perdida que no implique una ganancia, un crecimiento personal, porque lo que sigue, despues de haber llorado cada perdida, despues de haber elaborado el duelo de cada ausencia, despues de habernos animado a soltar, es el encuentro con uno mismo enriquecido con aquello que hoy no tengo pero pasó por mi y también por la experiencia vivida en el proceso.

Me dirás, es horrible pensar que la muerte de un ser querido significa una ganancia para mi. Yo entiendo. Podria dejar fuera de esta conversación la perdida de un ser querido, podria ponerla en el casillero de las excepciones, pero no creo que lo sea. En todo caso, la muerte de un ser querido es un hecho inevitable en nuestras vidas, y el crecimiento que de ello deviene, también. No estamos entrenados a pensar que no debemos sufrir. Hemos sido educados por nuestros amorosos padres para convencernos de que sufrir es algo dañoso, que sufrir nos puede destruir, que el dolor puede aniquilarnos. Pero el dolor es tan saludable en nuestras vidas como lo es la tristeza. El dolor es tan constructivo como puede ser cualquier alerta de que algo se ha desacomodado. Es importante no transformar el dolor en sufrimiento. El dolor es el paso por un lugar no deseado; el sufrimiento es armar una carpa y quedarse a vivir en ese lugar indeseable. El duelo es el pasaporte que nos saca del sufrimiento y que permite que el dolor pase.
Pero es imposible dejar de desear y también es imposible poseer infinitamente y para siempre todo lo que deseamos. No somos omnipotentes, ninguno de nosotros puede ni podrá jamás tener todo lo que desea. ¿Existe la solución?

Yo creo que existe. Y creo que está a la mano para cualquiera. La posibilidad es aprender a entrar y salir del deseo, es desarrollar la capacidad de desear sin quedarse pegado a ese deseo, sin agarrarle como se agarra un alpinista a la soga que cree que le va a salvar la vida. Aprender es, sobretodo, aprender a soltar: soltar herramientas que ya no necesito, soltar personas que ya he perdido, soltar situaciones que se transforman, soltar vínculos que cambian, soltar etapas de la propia vida que han quedado atrás, soltar los momentos que han terminado... Y cada uno de ellos ha sido una perdida que hay que devorar, han sido etapas de mi vida que han pasado, y es mi responsabilidad enriquecerme al despedirlas.

"Gran maestro -dijo el discípulo- he venido desde muy lejos para aprender de ti. Durante años he estudiado con todos los iluminados y gurus del país y todos han dejado mucha sabiduría en mi. Ahora creo que tu eres el único que puede completar mi búsqueda. Enseñame, maestro, lo que me falta saber.

Baduín el sabio, siempre sereno, le dijo que tendria mucho gusto en mostrarle todo lo que sabia, pero antes de empezar iban a beber un té. El alumno, agradecido, se sentó junto al maestro. Baduín trajo una tetera y dos tazas de té, ya llenas. Alcanzó una de ellas al alumno y tomó la otra. Antes de que el discípulo empezará a beber, Baduín empezó a volcar más té en la taza llena del alumno. El líquido no tardó en derramarse al plato, y del plato a la alfombra. "¡Maestro, maestro, por favor deja de echar el té sobre mi taza!", dijo el alumno. Baduín parecía no escucharlo. Luego, lo miró a los ojos y le dijo: "hasta que no seas capaz de vaciar tu taza, ni yo ni nadie podremos poner más conocimiento en ella".
 Hay que vaciarse para poder llenarse. Una taza, dice Krishnamurti, solo sirve cuando esta vacía. No sirve una taza llena: no hay nada que se pueda agregar en ella.

 Esta es tu vida. Vas a tener que deshacerte del contenido de tus tazas llenas si quieres llenarla otra vez. Tu vida se enriquece cada vez que llenas una taza, pero también se enriquece cada vez que la vacías, porque cada vez que vacías tu taza estas abriendo la posibilidad de llenarla de un contenido nuevo. Y una de las tazas que más me cuesta vaciar, y que seguramente más te cuesta vaciar a ti, es la imagen que tenemos del mundo, porque queremos atenernos a que el mundo siga siendo como nosotros lo vimos, porque no queremos aceptar que el mundo cambia, no queremos aceptar que el mundo no es como yo quiero que sea y que esto implica un duelo. Si me animo a soltar el contenido de la taza de un sueño, quizás, pueda encontrarme en la mejor ruta para descubrir la verdad.
 Hamlet Lima Quintana escribió una poesía, "Transferencia", que dice:

"Después de todo, la muerte es una gran farsante.
La muerte miente cuando anuncia que se robará la vida,
como si se pudiera cortar la primavera,
porque al final de cuentas la muerte solo puede robarnos el tiempo,
las oportunidades de sonreír, de comer una manzana,
de decir algún discurso, de pisar el suelo que se ama,
de encender el amor de cada día,
de dar la mano, de tocar la guitarra,
de transitar la esperanza, solo nos cambia los espacios,
los lugares donde extender el cuerpo,
bailar bajo la luna, o cruzar a nado un río,
habitar una cama, llegar a otra vereda,
sentarse en una rama,
descolgarse cantando de todas las ventanas.
Eso puede hacer la muerte, pero robar la vida,
robar la vida no puede.
No puede concretar esa farsa porque la vida,
la vida es una antorcha que va de mano en mano,
de hombre a hombre, de semilla en semilla,
una transferencia que no tiene regreso,
un infinito viaje hacia el futuro,
como una luz que aparta, irremediablemente, las tinieblas."
 Claro que cuesta trabajo soltar aquello que no tengo, claro que es trabajoso poder desligarse y empezar a pensar en lo que sigue. Por supuesto, es el peor de los desafíos que implica ser un adulto sano y, sin embargo, no hay otro camino. Este es el coraje, esta es la fortaleza de la madurez, saber que puedo afrontar lo que me pase, que inclusive puedo afrontar la idea de que alguna vez, alguna vez, yo mismo, no voy a estar. Quizás pueda, por el camino de entender lo transitorio de todos mis vínculos, aceptar también algunas de las cosas que son más difíciles de aceptar; que no soy infinito, que hay un tiempo para mi paso por este lugar y por este espacio. Y, sobretodo, que debo hacer hoy las cosas que voy dejando de lado.

Creo que lo que más nos duele cuando un ser querido se muere es aquello que no le dijimos, es aquello que no le acercamos, es aquello que no nos dijo. Son esas cosas pendientes las que nos duelen con la muerte de aquellos queridos. Bueno sería a empezar a darnos cuenta que este es el momento, quizás mañana no estés, quizás mañana yo no esté. Hoy es el día de llamarte y decirte lo que siento.

La muerte de un ser querido, cualquiera que sea el vínculo, es la experiencia mas dolorosa que pueda pasar una persona. Toda la vida, en su conjunto, duele. Nos duele el cuerpo, nos duele la identidad y el pensamiento, nos duele la sociedad y nuestra relación con ella, nos duele el dolor de la familia y los amigos. Nos duele el corazón y el alma, duele el pasado, duele el presente, y, especialmente, duele el futuro.

Y la única manera es transitar ese dolor."

Jorge Bucay

jueves, 6 de julio de 2017

La Sentencia



Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino, y por eso, desde el primer momento se procuró un “chivo expiatorio”, para encubrir al culpable.


El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas esperanzas de escapar al terrible veredicto: ¡La horca! El juez, también comprado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de él tu destino: Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’.


Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino”. Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: ‘CULPABLE’. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.


No había escapatoria.


El juez ordenó al hombre tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo tragó rápidamente.

Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon,

“pero, ¿qué hizo? ¿y ahora?, ¿cómo vamos a saber el veredicto?”

“Es muy sencillo, respondió el hombre… es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué” Con un gran coraje disimulado, tuvieron que liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo

REFLEXIÓN

Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento.

Muchas veces creemos que los problemas no tienen solución y nos resignamos a perder y no luchar, olvidando aquellas palabras que dicen: “Lo que es imposible para el ser humano, es posible para Dios”

No temas, Dios te concederá la estrategia que te conduzca a tu libertad.



martes, 9 de mayo de 2017

Hoy


Hoy sentí la necesidad de un encuentro a solas conmigo.

Escapar, sí, escapar al lugar ideal. Un lugar donde pueda estar en pleno 

contacto con la naturaleza. Solos, sólo la naturaleza, mi silencio, mi alma y yo.

Necesitaba ese encuentro para recordar lo que es real e importante en mi vida. 

A veces la rutina, las responsabilidades, los errores, los problemas y demás, 

nos agobian y creemos que no hay salida, que no hay solución, 

que estamos al borde del abismo, próximos a caer al vacío.

Pero no, sentado(a) observando el reflejo de mi rostro en las cristalinas aguas de aquel 

río, no sólo vi mi rostro, también vi mi alma.

Me vi en mi pura inocencia, en mi más simple humildad,

 pero aún deseosa de luchar. Vi el deseo de mi incansable

 espíritu guerrero que me miró directo a los ojos

 y me recordó que siempre debo tener fe y hacer lo correcto.

Por eso, escojo vivir, si, vivir para siempre. Vivir haciendo el bien y dando amor.

 Vivir plenamente, sin miedos, sin dudas solo vivir.

Mírate tú. Mírate tu desde adentro. Si no te miras desde adentro y no logras ver tu luz 

interior y nunca lograrás alcanzar tus metas y más grandes anhelos.
Autor desconocido


domingo, 16 de abril de 2017

Abrir el corazón ♥



Abrir el Corazón es un acto de generosidad,
 un ejercicio de honestidad con nuestro ser interior, 
deseoso de dar lo mejor de si.

Abrir el Corazón es apuntar a lo más sublime de cada ser,
 reconociendo en los demás aquello
 que también esta en nosotros.

Abrir el Corazón es ser sinceros por encima
 de todos los engaños que nos hacen 
aparentar ser fríos e invulnerables.

Abrir el Corazón es amar incondicionalmente 
la vida y a los demás, por encima de las dificultades.

Abrir el Corazón es sembrar la semilla selecta 
que hemos guardado para el mejor momento: “ahora”.

Abrir el Corazón es no preguntar porque,
 y dar sin pedir explicaciones.

Abrir el Corazón es llevar ese río de néctar
 para poder saciar la sed de cuantos seres
 habitan este planeta de existencia.

Abrir el Corazón es tocar a cada ser como
 a las delicadas alas de una mariposa.

Abre tu el Corazón, porque ese es el mejor maestro, 
el que puede hacerte llegar al conocimiento mas profundo.

Que siga lloviendo en nuestros Corazones, 
para que nuestro jardín se inunde de flores y amor.
Desconocido


"Puedes cerrar los ojos a las cosas que no quieres ver,
 pero no se puede cerrar el corazón a las cosas que no quieres sentir"

 "Mientra menos abras tu corazón a los demás,
 más su sufre tu corazón " Deepak Chopra

"Un corazón abierto, encuentra amor en cada paso"

 "Que la belleza que amamos sea lo que hacemos.
 Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo" Rumi

 "Cada principio, después de todo, no es más que 
una secuela, y el libro de eventos está
 siempre abierto en el medio"Wislawa Szymborska



jueves, 6 de abril de 2017

Alejarnos de las personas que no nos merecen también es saludable


http://decentscraps.blogspot.com/

Hay personas que no nos merecen. Darnos cuenta de ello, por curioso que nos parezca, también es un ejercicio de salud y bienestar.

Algo en lo que siempre invertimos tiempo y esfuerzos es en ser aceptados por las personas que nos rodean; es decir, buscamos ser merecedores de la admiración ajena, de la amistad, el afecto y el cariño.

Ahora bien, enfocar nuestra existencia bajo este parámetro psicológico es un error.

Las relaciones deben ser dinámicas perfectas en cuanto a inversiones y ganancias entre ambas partes. El “tanto te ofrezco y tanto me das” no es un acto de egoísmo, sino de reciprocidad.

Si yo te ofrezco respeto y cariño también merezco lo mismo. Darnos cuenta de ello nos ayudará mucho en nuestras relaciones.

Te proponemos reflexionar sobre ello con nosotros.

Las personas que no te dedican tiempo no te merecen

Sabemos que, si hay algo que nos falta al cabo del día, es tiempo. Ahora bien, cuando disponemos de él, sabemos en qué invertirlo: en quienes más nos importan.

Si alguien muy cercano a ti no practica este “buen hacer” con tu persona es que, simplemente, no te valora como mereces. 

Por otro lado, si antes hablamos del principio de reciprocidad, conviene recordar que esta práctica no nos excluye a nosotros mismos: si quieres a alguien demuéstraselo dedicándole tu tiempo y procura a su vez que esos instantes sean de calidad. 


En caso de no hacerlo, es probable que la otra persona también empiece a distanciarse.

Quienes te miran y no te ven, quienes te escuchan pero no te oyen, tampoco te merecen
No es lo mismo mirar que ver, como no lo es oír y escuchar.

Debemos ser capaces de desarrollar una profundidad más cercana a la hora de establecer relaciones saludables, debemos aprender “a ver y a escuchar” con el corazón. 

Hay parejas que se acostumbran a la simple presencia del otro como quien tiene un mueble al lado. 

Escuchan sus voces y ven sus figuras pero no advierten sus tristezas ni son partícipes de sus universos personales. 

La comunicación saludable y enriquecedora es aquella donde se habla y se escucha, donde existe la empatía y ese interés real donde decodificar todo aquello que está, a veces, más allá de las simples palabras. 

Si quien está contigo no te ve, a pesar de estar todos los días a tu lado, tal vez debas replantearte algún aspecto. 

Quien te miente un día sí y al otro también no te merece

Las mentiras que más duelen vienen de quienes más amamos. Somos conscientes de que las mentiras o las medias verdades son muy comunes en nuestro día a día.

Sin embargo, hay un umbral que toleramos. Aceptamos esas medias verdades en las que alguien evita ser sincero por el qué dirán o por simple miedo o vergüenza. 

No obstante, lo que pocos toleran es la mentira descarada, esa que camufla dimensiones soterradas que afectan directamente a nuestra persona. 

Si tienes la seguridad de que a día de hoy alguien te está mintiendo, no dudes en hablar con esa persona y preguntarle la razón de ese comportamiento. 

En vista de cómo reaccione, y de su posterior forma de responder tras el primer aviso, actuaremos nosotros.

Para concluir, la integridad personal y emocional es nuestra prioridad en el día a día.

Recuerda que todos tenemos aquello que nos merecemos.

Procura que lo que te rodea a ti sea hermoso, significativo y enriquecedor.
Porque tú, lo mereces todo.


Fuente: MejorconSalud.com

jueves, 29 de diciembre de 2016

El tren de la vida



La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.

Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.

Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.

Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan
 tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.

Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga
 hacer el trayecto separados de ellos.
 Desde luego, no se nos impide que durante el viaje,recorramos
con dificultad nuestro vagó lleguemos a ellos, pero lamentablemente, 
ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.

No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos,
 sueños, fantasías, esperas y despedidas… pero jamás regresos.

Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible.
 Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros,
 buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.

Recordemos siempre que en algún momento del trayecto,
 ellos podrán titubear y probablemente precisamos
 entenderlos ya que nosotros también muchas
 veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.

El gran misterio, al fin, es que no sabremos
 jamás en qué estación bajaremos,
 mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros,
ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.

Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.

Creo que sí. Separarme de algunos amigos de 
los que me hice en el viaje será dolorido.
 Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste.
 Pero me afierro a la esperanza de que, en algún momento,
 llegaré a la estación principal y 
tendré la gran emoción de verlos llegar
 con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.

Lo que me hará feliz, será pensar que
 colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa.

Hagamos con que nuestra estadía en este tren sea tranquila,
 que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando
 llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío,
 deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.





lunes, 5 de diciembre de 2016

No tengo edad, tengo vida

Imagen de http://www.imagenescool.com/


Algunos de nosotros envejecemos, de hecho, porque no maduramos.

Envejecemos cuando nos cerramos a las nuevas ideas y nos volvemos radicales.

Envejecemos cuando lo nuevo nos asusta.

Envejecemos también cuando pensamos demasiado en nosotros mismos y nos olvidamos de los demás. 

Envejecemos si dejamos de luchar. 

Todos estamos matriculados en la escuela de la vida, donde el Maestro es el Tiempo. 

La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás. 

Pero solo puede ser vivida mirando hacia adelante. 

En la juventud aprendemos; 

con la edad comprendemos… 

Los hombres son como los vinos: la edad estropea los malos, pero mejora los buenos. 

Envejecer no es preocupante: ser visto como un viejo si que lo es. 

Envejecer con sabiduría no es envejecer 

En los ojos del joven arde la llama, en los del viejo brilla la luz. 

Siendo así, no existe edad, somos nosotros que la creamos. 

Si no crees en la edad, no envejecerás hasta el día de tu muerte. 

Personalmente, yo no tengo edad: Tengo vida! 

No dejes que la tristeza del pasado y el miedo del futuro te estropeen
 la alegría del presente. 

La vida no es corta; son las personas las que permanecen muertas demasiado tiempo. 

Haz del pasaje del tiempo una conquista y no una pérdida. 
Anónimo