El Mundo de Paz en Nosotros

domingo, 16 de octubre de 2016

Relación Tóxica




¿Se puede salir de una relación tóxica?

La respuesta es sí. 
No diremos que es un camino fácil, porque no lo es, pero tampoco es imposible. 

¿Qué pasos daremos?

1. Lo primero será identificar si realmente estamos inmersos en una relación
 tóxica o no.

2. Si llegamos a la conclusión de que sí, entonces trataremos de averiguar que papel jugamos dentro de la relación: salvador, maltratado, sumiso, etc.

3. Teniendo clara nuestra participación dentro de la trama, decidiremos abandonar nuestro rol buscando así un cambio de actitud en la otra persona. Por ejemplo, para que sea factible un rol de “verdugo” debe existir alguien que asuma el rol de víctima.

4. La comunicación siempre será la herramienta emocional básica en toda interacción. A través de ella comunicaremos nuestras emociones y sentimientos, y tomaremos las decisiones que sean más acordes a nuestro bienestar.

5. Debemos tener siempre claro que nada nos ata a nadie, que somos libres para decidir con quien queremos y con quien no queremos estar, y para ello el concepto de uno mismo es importantísimo, ya que así como yo me valore construiré mi relación con los demás.

Toda relación tiene que estar basada en el amor, el respeto, la comunicación, la libertad y la confianza, ya sea una relación de pareja, de amistad o de cualquier otro tipo.


CIARA MOLINA, Psicóloga Emocional
de su libro Emociones expresadas, emociones superadas.



jueves, 13 de octubre de 2016

Mejor es Dar que Recibir

http://www.clipartkid.com/



David recibió un lujoso automóvil como regalo, de su hermano.
Para estrenarlo salió de su oficina y se encontró con un niño que admiraba 
su coche nuevo.
Señor, ¿este es su coche? preguntó el niño.
Si es mío, mi hermano me lo regaló.
¿Quiere decir que su hermano se lo regaló y a usted no le costó nada?
El niño se quedo soñando y pensando. y empezó a decir ¡Como me gustaría!

David creía saber lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así, pero lo que el niño realmente dijo, estremeció a David

Como me gustaría poder ser un hermano así.

David miró al niño con asombro, y añadió: ¿Te gustaría dar una vuelta?
¡¡¡Ah sí, eso me encantaría!!!

Después de un corto paseo, el niño le miró con sus ojos chispeantes y le dijo:

Señor ¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa?

David sonrió. Creía saber lo que el muchacho quería, enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero de nuevo, David se equivocó.

¿Se puede detener donde están esos dos escalones?

Subió corriendo y al rato regresó, pero no venía solo,
traía consigo a su hermanito lisiado.

Lo sentó en el primer escalón, mirando hacia el coche.

¿Lo ves Juan? allí está, tal como te lo dije su hermano se lo regaló, 
a él no le costó ni un centavo. Algún día yo te voy a comprar uno igualito, 
entonces podrás ver por ti mismo todas
las cosas bonitas que te he contado.

David, bajó del coche y subió a Juan en el asiento delantero.

El hermano mayor, con sus ojos radiantes, se subió tras de él y
los tres comenzaron un paseo memorable.

Ese día, David comprendió lo que Dios quería decirle:
"Es más hermoso dar que recibir"


No te olvides de: Dar amor, dar esperanza, dar ánimo.

Dar sin pedir nada a cambio, es un regalo.

Decidamos ser personas predispuestas a DAR
a todos los que necesitan, ya que una simple actitud puede cambiar una vida!


“Todo el bien que hagas a tus semejantes, lo habrás hecho para Dios”





"Una maravillosa energía proviene cuando se ayuda a alguien" Mary Lou Cook

"El mundo se compone de los que dan y de los que reciben. Puede que los segundos 
coman mejor, pero duermen mejor los primeros" Lucio Anneo Séneca

''No busques qué dar,  Date a ti mismo" San Agustín de Hipona

viernes, 7 de octubre de 2016

Decepción/Desilusión


 Quien todo opina, que todo lo sabe y el que habla de más:
 opinar y juzgar  sin saber, hablar  sin entender,

 No hay forma de evitar las opiniones de los demás,
encontrar quien quiera expresar su juicio es común.
 Para nada  mal, y siempre con alguno nos vamos a encontrar;
somos iguales...diferentes en todo sentido.  
Por tanto es normal tener diferentes puntos de vista
y claro pensar que todo el tiempo tenemos toda la razón.

Hay una historia detrás de cada persona, y una razón para ser como es.
Y al emitir las opiniones esto no se toma  en consideración, 
no importa la  realidad de los demás  antes de jugar y de criticar

Hace poco leí en el secreto para lidiar con
 personas difíciles es no ser una.….
con otras siete recomendaciones para lidiar con personas difíciles
 y la que más me atrae de las siete es
 “Deja de discutir y empieza a escuchar"
si no conoce las batallas del otro ser amable y escuchar más.

Por tanto ser amable, escuchar y hacer lo que le corresponda, 
porque siempre van a opinar
Solo tu sabes  lo que eres y hacia donde quieres ir,
 porque los juicios y opiniones son solo eso.  🤔
@єм∂ρєη


Un vistazo a estas opiniones: 
Fábula de Una familia y su burro

Había una vez un matrimonio y su hijo de 12 años. Decidieron viajar,
 buscar trabajo en otros lugares y conocer mundo. 
Así que se fueron los tres con un burro que tenían.

Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba:
 Mira ese chico mal educado, él encima del burro y los pobres padres, 
mayores que él, llevándolo de las riendas.

Entonces la mujer le dijo a su esposo:
 No dejes que hablen mal del chiquillo.

El esposo lo bajó y se subió él. Pero al llegar al segundo pueblo, 
la gente murmuraba:  Mira qué sinvergüenza ese tipo, 
deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, 
mientras él va muy cómodo encima.

Entonces tomaron la decisión de subirla a ella al burro, 
mientras padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba:
 ¡Será posible!, pobre hombre, después de trabajar todo el día, 
debe llevar a la mujer sobre el burro. Y pobre hijo, 
¡qué futuro le espera con esa madre tan egoísta!

Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro, 
a ver si así dejaban de criticarlos. Pero al llegar al pueblo siguiente, 
escucharon a la gente decir: Menudos bestias, 
¡van a partirle la columna al pobre burro!
 ¡cómo se les ocurre!

Por último, tomaron la decisión de caminar los tres junto al burro. 
Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las 
voces sonrientes decían de ellos:  Mira a esos tres idiotas. 
Van caminando, cuando tienen un burro que podrían llevarlos.

Hagas lo que hagas siempre te criticarán.
 Así que, nunca te preocupes por lo que digan los demás.


martes, 4 de octubre de 2016

¡Es tiempo de ser mejores familias!




Por Felipe Gómez
La familia está fracturada, y no es por la ideología de género, sino porque no tenemos raíces profundas de fe. Esta fracturada, porque tenemos volteados nuestros valores y prioridades, trabajamos sin descanso por una casa, un carro y unos bienes perecederos, y ponemos nuestro corazón y nuestras metas en esas cosas pasajeras y superfluas.

La familia está herida porque no le inculcamos a nuestros hijos el amor a Dios y al prójimo, porque no aceptamos que nuestros hijos sean personas con defectos y necesitados de corrección. Porque no toleramos que se les llame la atención, y nos comportamos como fieras cuando algún profesor los llama al orden. Estamos heridos, porque le huimos a la palabra sencillez, porque no aceptamos la austeridad ni la pobreza, porque creemos que tenemos el derecho de ser servidos, pero no nos gusta servir. Porque criamos hijos orgullosos y soberbios al haberles puesto el mundo en bandeja y les robamos la capacidad de aceptar la frustración y la dificultad.

La familia está herida porque no sabemos perdonar, porque no sabemos hablar sin herir al otro, porque le pedimos a los nuestros una perfección que no tenemos. Porque caímos en la trampa de considerar el matrimonio algo desechable.

La familia está herida, porque sacamos a Dios de nuestro corazón, porque relativizamos la verdad, porque nunca hay tiempo para orar, porque aceptamos la infidelidad, el maltrato verbal y físico, porque humillamos a nuestra pareja delante de nuestros hijos o nuestros amigos. Porque guardamos silencio ante el pecado y la maldad.

Definitivamente, es tiempo de ser mejores familias, es tiempo de reconocer humildemente nuestros errores, es tiempo de dar lo mejor de nosotros mismos. Es tiempo de abrir las puertas de nuestros hogares de par en par, para dejar entrar a Dios.

Es tiempo de dedicarle tiempo a nuestros hijos, de decirles aquí estoy, de enseñarles más que con palabras con obras, que aunque la vida sea dura, siempre podrán contar con nuestra ayuda. Es tiempo de volver al primer amor, de llenar las tinajas de vino que se agotaron cuando le dijimos a nuestra esposa que estaríamos con ella en la salud y la enfermedad, el la riqueza y en la pobreza.

La familia no ha sido lastimada tan solo con estas nuevas doctrinas e ideologías que tanto nos alarman en estas semanas, tal vez tu o yo como padres, nos hemos encargado de abrir heridas en eso que decimos amar con toda nuestra alma. Tal vez, hemos perdido el norte por estar buscando las cosas de abajo y olvidado las de arriba.

Si, tal vez, se nos olvidó, que la meta es el cielo.

Dios nos bendiga y nos ayude a ser mejores familias, lugares donde reine el amor de Dios. Donde se ame al Señor por encima de todas las cosas.
Familias conforme al corazón de nuestro Creador.
Autor Felipe Gómez



viernes, 30 de septiembre de 2016

Un Día hable con Dios: Reflexión



Imagen de http://misimagenesparatublog.blogspot.com/

Un día, temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del sol.
¡Es asombroso, la belleza de la creación de Dios 
va mucho más allá de cualquier descripción!

Mientras observaba el paisaje, alababa a Dios por su bella obra,
 y allí sentado, sentí la presencia del Señor.

Entonces, Él me preguntó, ¿Me amas? 
Yo contesté, ¡Por supuesto, Dios! ¡Tú eres mi Señor y Salvador!

Entonces me preguntó, Si estuvieras físicamente incapacitado, ¿aún me amarías?
Me quedé perplejo, baje la mirada, me quede unos minutos en silencio.
Y contesté, Seria difícil, Señor, pero si, aún así te amaría.

Entonces el Señor dijo, Si estuvieras ciego, ¿amarías mi creación?.
¡Cómo podría amar algo, sin poder verlo! 
Y entonces pensé en las personas ciegas que aman a Dios y a su Creación.
Así que contesté, Es difícil pensarlo, pero aún te amaría.

El Señor entonces me preguntó, Si fueses sordo, ¿oirías mi Palabra?.
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí. 
Escuchar la Palabra de Dios no es solamente usar nuestros oídos,
 sino nuestros corazones.
Contesté, Sería difícil, pero aún oiría tu Palabra.

El Señor entonces preguntó, Si estuvieses mudo, ¿alabarías mi Nombre?.
¡Pero cómo puedo alabar sin voz!
 Entonces pensé que Dios desea que le cantemos 
desde nuestro corazón y que de todas maneras,
 alabar es más que cantar. Entonces contesté, Aunque estuviera mudo,
 alabaría tu Nombre.
Y el Señor preguntó, ¿En realidad me amas?
Con valor y profunda convicción, le contesté,
 ¡Sí Señor! ¡Te amo por que Tú eres el Dios único y verdadero!

Pensé que había contestado correctamente
, pero Dios preguntó, "¿Entonces por qué pecas?"
Contesté, ¡Porque soy un ser humano y no soy perfecto!

¿Y por qué cuando las cosas te van bien te apartas tan lejos de mí? 
¿Por qué sólo en tiempos de angustia oras sinceramente?
No hubo respuestas. Sólo lágrimas.

El Señor continuó, ¿Por qué solamente cantas en la iglesia?
 ¿Por qué me buscas sólo en tiempos de necesidad?
 ¿Por qué pides cosas tan egoístas? ¿Por qué pides sin tener fe?

Las lágrimas, continuaron rodando sobre mis mejillas.

¿Por qué te avergüenzas de mí? ¿Por qué no compartes las buenas nuevas? ¿Por qué en tiempos difíciles, lloras con otros, cuando yo te ofrezco mi hombro para que lo hagas? ¿Por qué pones pretextos cuando te doy la oportunidad de servir en mi Nombre?"

Intenté contestar, pero no hubo respuesta que dar.

Eres bendecido con la vida. No te hice para que
 desperdiciaras este regalo. Te he bendecido con talentos 
para servirme, pero continúas dándome la espalda. 
Te he revelado mi Palabra, pero no obtienes el conocimiento de ella.
 Te he hablado pero tus oídos estaban cerrados.
 Te he mostrado mis bendiciones, pero tus ojos nunca las vieron.
 Te he mandado mis siervos, pero permaneciste sentado inmóvil mientras ellos eran rechazados. He oído tus oraciones y las he contestado todas.

¿En verdad me amas?

No podía contestar. ¿Cómo podría hacerlo?
 Estaba increíblemente apenado. No tuve excusa. 
¿Qué podía decir?

Cuando mi corazón hubo llorado y las lágrimas habían fluido,
 dije ¡Por favor perdóname Señor! ¡Soy indigno de ser tu hijo!

El Señor contestó, nadie es digno, esa es mi Gracia, hijo.

¿Entonces por qué continúas perdonándome? ¿Por qué me amas tanto?

El Señor contestó:
Por que tú eres mi creación. Tú eres mi hijo.
Nunca te abandonaré. 
Cuando llores, tendré compasión y lloraré contigo. 
Cuando estés gozoso, me alegraré contigo.
Cuando estés deprimido, te animaré. 
Cuando caigas, te levantaré. 
Cuando te sientas cansado, te llevaré sobre mis hombros.
Estaré contigo hasta el fin de los días, y te amaré por siempre.

Nunca antes había llorado como en ese momento. 
¡Cómo pude haber sido tan frío!
 ¡Cómo pude lastimar a Dios con todo lo que hice!.
 Entonces yo le pregunté a Dios, ¿Cuánto me amas? 
El Señor me estrechó en sus brazos,
 y pude sentir como nunca antes su Amor, su Gracia y su Misericordia.