El Mundo de Paz en Nosotros

sábado, 5 de marzo de 2016

Vive hoy


Imagen de http://decentscraps.blogspot.com/

La verdadera ciencia de la vida consiste en aprovechar 
al máximo el día presente, "el día de hoy", 
olvidando el pasado y dejando en paz el futuro.

Hay personas que cargan sobre sus débiles hombros
 tres sacos a la vez: un saco pequeño, fácil de llevar:
 es el saco de penas, trabajos y alegrías de un solo día, el día de hoy.

Un segundo saco pesado, abrumador, el del pasado:
 son esas gentes que vuelven y vuelven a recordar las penas pasadas,
 los fracasos que tuvieron, las heridas que sufrieron. 
Se empeñan en rascar las heridas y así siempre están 
sangrando y nunca se curan.

Y todavía se empeñan en llevar un tercer saco muy pesado,
 el del futuro. Son los que miran al mañana con miedo,
 esperando siempre lo peor.

Llevar hoy la carga de mañana, unida a la de ayer, hace vacilar
 y tambalearse al más fuerte, pero nadie nos manda a vivir así.
 Nadie nos manda a llevar al mismo tiempo los tres sacos. 
Dios hizo las cosas más sencillas : Bástele a cada día su afán.
 el día para trabajar, luchar y esforzarnos y la noche para dormir,
 descansar y olvidar.

Así, en realidad la vida consta de un solo día. 
Cada noche podríamos decir que nos morimos por unas horas
 cuando dormimos, para nacer nuevamente al despertar 
por la mañana. ¿Por qué no vivir un solo día por vez?

El pasado ya pasó, no volverá; déjalo en paz. Si puedo sacar 
de mi pasado alguna buena lección, está bien, la saco, 
pero si no, lo dejo, lo olvido. Nada gano recordando
 mis problemas y amarguras de ayer.

El futuro aún no llega, no sé si llegará, ¿para qué me preocupo?

Lo único que tengo, lo único de lo que soy dueño, 
es de este día de hoy, por tanto, lo voy a vivir y
 disfrutar como si fuera el único día que voy a tener.
 Un día es una vida entera en miniatura. Mira a este día porque es la vida,
 la mismísima vida de la vida.
 En su breve curso están todas las verdades y 
realidades de tu existencia: la bendición del desarrollo,
 la gloria de la acción, el esplendor de las realizaciones.

El ayer es sólo un sueño y el mañana solo una visión, 
pero el hoy bien vivido, hace de todo ayer un sueñ
de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. 
Mira pues bien a este día. Ante una ardua tarea solemos pensar
 en toda la vida. ¿Por qué no conformarnos
 con llevar nuestra carga de un día?

Todo el mundo puede soportar su carga, por pesada
 que sea, hasta la noche; todo el mundo puede 
realizar su trabajo, por duro que sea,
 durante un día. Todos pueden vivir, pacientemente,
 de modo amable y sano hasta que el sol se ponga
 y esto es realmente lo que la vida significa.


Tengo un día de vida y nada más.

 Con él puedo hacer maravillas o destruirlo.
 Lo que no puedo es vivir una semana, un mes,
 un año a la vez. Sólo puedo vivir el hoy.
 No corras por la vida tan rápido que olvides, 
no solamente dónde has estado, sino hacia dónde vas.



lunes, 29 de febrero de 2016

Revolución del alma


Nadie es dueño de su felicidad, por eso no entregues tu alegría,
 tu paz, tu vida en las manos de nadie, absolutamente nadie.

Somos libres, no pertenecemos a nadie, y no podemos querer ser
 dueños de los deseos, de la voluntad o de los sueños de quien quiera que sea.

La razón de tu vida eres tú mismo.

Tu paz interior es tu meta en la vida.

Cuando sientas un vacío en el alma, cuando acredites que aún te está faltando algo,

Aún teniéndolo todo, guarda tus pensamientos para tus deseos
 más íntimos y busca la divinidad que existe en ti.

¡Deja de situar tu felicidad cada día más distante de ti!

No coloques el objetivo demasiado lejos de tus manos, 
abraza a los que están a tu alcance hoy.

Si andas preocupado por problemas financieros, 
amorosos o de relaciones familiares, etc.


Busca en tu interior la respuesta para calmarte, 
tú eres el reflejo de lo que piensas diariamente.

¡Deja de pensar mal de ti mismo y sé tu mejor amigo siempre!

Sonreír significa aprobar, aceptar, facilitar.

¡Entonces, habrá una sonrisa para aprobar el mundo que quiere ofrecerte lo mejor!

Con una sonrisa en el rostro las personas tendrán las mejores impresiones de ti.

Y tú estarás afirmando para ti mismo, que estás “próximo” para ser feliz…

Trabaja, trabaja mucho a tu favor.

Deja de espera la felicidad sin esfuerzos.

Deja de exigir de las personas aquello que ni para ti has conquistado aún.

Criticar menos, trabajar más.

Y, no te olvides nunca de agradecer.

Agradece todo lo que está en tu vida en cada momento, inclusive el dolor.

Nuestra comprensión del universo, aún es muy pequeña para juzgar lo que quiere que sea en nuestra vida.

La grandeza no consiste en recibir honores, más en merecerlos.

ARISTÓTELES


sábado, 27 de febrero de 2016

Disfruta tu cafe


Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, 
se reunió para visitar a su antiguo profesor.
 Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable
 'stress' que les producía el trabajo y la vida en general.

El profesor les ofreció café, fue a la cocina y 
pronto regresó con una cafetera grande y 
una selección de tazas diferentes: de porcelana, plástico, 
vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas,
 unas caras, otras realmente exquisitas.

Tranquilamente les dijo que escogieran una taza
 y se sirvieran un poco del café recién preparado.

Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro con mucha calma
 y paciencia se dirigió al grupo: 'Se habrán dado cuenta de que todas
 las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y 
quedaron las más sencillas y baratas; lo que es natural, 
ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.

Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al 'stress.'
'Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.

En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos.
Lo que ustedes querían era el café, no la taza,
 pero instintivamente buscaron las mejores.
Ahora piensen en esto:
La vida es el café.
Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. 
son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida y
 el tipo de taza que tengamos no define ni cambia
 realmente la calidad de vida que llevemos.

A menudo, por concentrarnos sólo en la taza, 
dejamos de disfrutar el café.
Creditos al autor
Disfruten su café!

La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo, 
sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo

Disfruta cada instante de su vida


"Esta reflexión ha sido actualizada y republicada : Con el titulo de 
Un mundo sin quejas: Retos, cuentos y sabiduría para vivir mejor: El camino hacia una vida más plena y agradecida como parte de una serie de 6 publicaciones que se comenzo a actualizar en Diciembre 20, 2025

domingo, 21 de febrero de 2016

Algún Día

imagen de http://decentscraps.blogspot.com/

Algún día es hoy, leía una cartelera al lado del camino.

Con Letras grandes blancas; 

No  podía determinar si era un anuncio de alguna marca. Aunque

había otras letras pequeñas en la parte inferior

eran ilegibles desde  la distancia

Lo que si era un hecho es que llamaba tu atención,

 era inevitable no verlo.


Es en ese momento que mi mente emprende la travesía

y me lleva

de la mano, a mi conciencia, a mi interior. 


Se opaca toda imagen material y te quedas recorriendo 

momentos, épocas. Regresas sin planearlo, al ayer, hacia atrás,

 y miras lo viejo, lo feo, lo bonito...


No entorpeces el momento, porque no te antoja  interrumpir. 

te dejas guiar y te pierdes en ayer y ese algún día 

con que alguna vez te encaprichaste.

Quieres recorrer y recordar sin saber para que. 

Algún día,  eso me decía cada vez 

que deseaba algo y se me metía en la cabeza. 

Algún día quiero… algún día alguien… Algún día.....

Y algún día, hoy por ejemplo, te detienes en el tiempo .

Algún día como hoy te das cuenta que todos 

los días son ese "algún día." Que no importa que deseaste 

para algún día no es necesario esperar.  

La vida se va escurriendo como

instantes, momentos, pedacitos.

Pero no me doy cuenta, estoy enajenada, 

centrada en mi codicia.

Entonces…"hoy" despiertas y  entiendes que:



Algún día:


Se cae la venda y Te das cuenta que todos esos 
Algún día quiero… algún día tendré… algún día alguien… Algún dia seré…
Se van borrando, no te importan, y dejando de ser lo que quizas 
Por muchos  años fueron tu norte

Te das cuenta que al mirar atrás esa persona 
la has ido dejando, se esta transformando

Te das cuenta que algún día es solo un espejismo 
que cada instante es parte del algún día.
pero muchas veces no lo vi y lo deje pasar

Te das cuenta que aun no importa si lo que tienes 
 es o no lo que deseaste sino lo que lograste conseguir


 y Te das cuenta que lo mas importante en ese marco de los caprichos,
no es lo que dejaste de conseguir, 
sino ponderar con conciencia que algún día cada  
cosa cae en su lugar y ya no quieres tener solo quieres ser.

©мєяуєм/єм∂ρєη



"Algún día en cualquier parte, 
en cualquier lugar indefectiblemente
 te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, 
puede ser la más feliz o
la más amarga de tus horas"
 Pablo Neruda



jueves, 18 de febrero de 2016

El alfiletero de la Anjana



En Cantabria hay unas brujas llamadas anjanas, que poseen grandes
poderes y que premian a los buenos y castigan a los malos
Y también hay una especie de brujos que sólo piensan en hacer
daño a la gente y se llaman ojáncanos, porque tienen un solo ojo 
en medio de la frente. Los ojáncanos viven en cuevas y son enemigos
de siempre de las anjanas.

Un día, una anjana perdió un alfiletero que tenía
cuatro alfileres con un brillante cada uno y
tres agujas de plata con el ojo de oro.

Una pobre que andaba pidiendo limosna de pueblo en pueblo 
lo encontró, pero la alegría le duró poco porque en seguida pensó que,
si intentaba venderlo, todos pensarían que lo había robado. Así que,
no sabiendo qué hacer con él, resolvió guardarlo. Esta pobre vivía con 
un hijo que la ayudaba a buscarse el sustento, pero un día su hijo 
fue al monte y no volvió, porque lo había cogido un ojáncano.

Desconsolada al ver que pasaban los días y que su hijo no volvía,
la pobre siguió pidiendo limosna y guardaba el alfiletero en el bolsillo. 
Pero no sabía que al hijo le había cogido el ojáncano y lo creyó perdido
y muerto y lo lloró amargamente, pues era su único hijo.
Un día que andaba pidiendo, pasó ante una vieja que cosía.
Justo al pasar la pobre, a la vieja se le rompió la aguja y le dijo a la pobre:

¿No tendrá usted una aguja por casualidad?

La pobre lo pensó durante unos momentos y al fin le contestó:
Sí que tengo, que acabo de encontrar un alfiletero que tiene tres, 
así que tome usted una y se la dio a la vieja.

Siguió la pobre su camino y pasó delante de una muchacha
 muy guapa que estaba cosiendo y le sucedió lo mismo
 y le dio la segunda aguja del alfiletero.


Y más tarde pasó junto a una niña que estaba cosiendo 
y ocurrió lo mismo y la pobre le dio la tercera aguja.
Entonces ya sólo le quedaban los alfileres del alfiletero, pero sucedió
que un poco más adelante se encontró con una mujer joven que se
había clavado una espina en el pie y la mujer le preguntó si no tendría
un alfiler para ayudarla a sacarse la espina y, claro, la pobre le dio uno 
de sus alfileres. Y todavía volvió a encontrarse con otra muchacha que
lloraba con desconsuelo porque se le había roto la falda de su vestido,
con lo que la pobre empleó sus tres últimos alfileres en recomponer 
la falda y con esto se quedó con el alfiletero vacío.

Al final, su camino la llevó al río, pero no tenía puente por donde 
atravesarlo, de manera que empezó a caminar por la orilla con la esperanza 
de encontrar un vado, cuando en éstas oyó al alfiletero que le decía:

Apriétame a la orilla del río.

La pobre hizo lo que el alfiletero le decía y de repente apareció 
un sólido madero cruzando el río de lado a lado y la pobre pasó sobre
él y alcanzó la otra orilla. Entonces el alfiletero le dijo:
Cada vez que desees algo o necesites ayuda, apriétame.

La pobre siguió su camino, pero tuvo la mala suerte de no encontrar casa
alguna donde poder llamar y empezó a sentir hambre. Entonces se acordó
del alfiletero y se dijo: ¿Y si el alfiletero me diese algo de comer?

Apretó el alfiletero y en sus manos apareció un pan recién horneado, 
por lo que, muy contenta, se lo comió mientras proseguía su camino.
Luego, al poco tiempo, alcanzó a ver una casa a la que se dirigió sin
demora para pedir limosna, pero en la casa sólo había una mujer que
estaba llorando la pérdida de su hija porque se
la había arrebatado un ojáncano.

Compadecida, la pobre le dijo que ella misma iría al bosque
a ver si podía encontrar a su hija.
En seguida se acordó del alfiletero y, no sabiendo por
dónde empezar a buscar, lo apretó fuertemente y apareció
una corza con un lucero en la frente. La corza echó a andar 
y la pobre se fue tras ella hasta que el animal se detuvo ante
una gran piedra y allí se quedó esperando.



Desconcertada, la pobre volvió a apretar el alfiletero y
apareció un martillo. Cogió el martillo y golpeó la piedra con todas sus 
fuerzas y ésta se rompió en pedazos y apareció la cueva del ojáncano. 
Entonces se adentró en ella acompañada de la corza y, aunque la 
cueva estaba en la más completa oscuridad, el lucero en la frente

de la corza les iluminaba el camino.

Y recorrieron la cueva por todos sus rincones hasta que en uno de 
ellos la pobre vio a un muchacho dormido y reconoció que era su hijo,
al que el ojáncano había robado hacía tiempo, y le despertó y se abrazaron
con inmensa alegría los dos y, en seguida, se apresuraron a salir de la
cueva con la ayuda de la corza.

Volvieron a la casa de la mujer que lloraba la pérdida de su hija,
pero entonces la pobre vio que ya no lloraba y reconoció por
su porte que era una anjana.

Y la anjana le dijo:

Ésta es tu casa desde ahora. No dejes volver más al bosque 
a tu hijo sin cuidado. Y ahora aprieta por última vez el alfiletero.

La pobre lo apretó y aparecieron cincuenta ovejas, cincuenta cabras 
y seis vacas. Y así que terminaron de contarlas vieron que la corza,
la anjana y el alfiletero habían desaparecido. 
Autor Anónimo