El Mundo de Paz en Nosotros

martes, 4 de octubre de 2016

¡Es tiempo de ser mejores familias!




Por Felipe Gómez
La familia está fracturada, y no es por la ideología de género, sino porque no tenemos raíces profundas de fe. Esta fracturada, porque tenemos volteados nuestros valores y prioridades, trabajamos sin descanso por una casa, un carro y unos bienes perecederos, y ponemos nuestro corazón y nuestras metas en esas cosas pasajeras y superfluas.

La familia está herida porque no le inculcamos a nuestros hijos el amor a Dios y al prójimo, porque no aceptamos que nuestros hijos sean personas con defectos y necesitados de corrección. Porque no toleramos que se les llame la atención, y nos comportamos como fieras cuando algún profesor los llama al orden. Estamos heridos, porque le huimos a la palabra sencillez, porque no aceptamos la austeridad ni la pobreza, porque creemos que tenemos el derecho de ser servidos, pero no nos gusta servir. Porque criamos hijos orgullosos y soberbios al haberles puesto el mundo en bandeja y les robamos la capacidad de aceptar la frustración y la dificultad.

La familia está herida porque no sabemos perdonar, porque no sabemos hablar sin herir al otro, porque le pedimos a los nuestros una perfección que no tenemos. Porque caímos en la trampa de considerar el matrimonio algo desechable.

La familia está herida, porque sacamos a Dios de nuestro corazón, porque relativizamos la verdad, porque nunca hay tiempo para orar, porque aceptamos la infidelidad, el maltrato verbal y físico, porque humillamos a nuestra pareja delante de nuestros hijos o nuestros amigos. Porque guardamos silencio ante el pecado y la maldad.

Definitivamente, es tiempo de ser mejores familias, es tiempo de reconocer humildemente nuestros errores, es tiempo de dar lo mejor de nosotros mismos. Es tiempo de abrir las puertas de nuestros hogares de par en par, para dejar entrar a Dios.

Es tiempo de dedicarle tiempo a nuestros hijos, de decirles aquí estoy, de enseñarles más que con palabras con obras, que aunque la vida sea dura, siempre podrán contar con nuestra ayuda. Es tiempo de volver al primer amor, de llenar las tinajas de vino que se agotaron cuando le dijimos a nuestra esposa que estaríamos con ella en la salud y la enfermedad, el la riqueza y en la pobreza.

La familia no ha sido lastimada tan solo con estas nuevas doctrinas e ideologías que tanto nos alarman en estas semanas, tal vez tu o yo como padres, nos hemos encargado de abrir heridas en eso que decimos amar con toda nuestra alma. Tal vez, hemos perdido el norte por estar buscando las cosas de abajo y olvidado las de arriba.

Si, tal vez, se nos olvidó, que la meta es el cielo.

Dios nos bendiga y nos ayude a ser mejores familias, lugares donde reine el amor de Dios. Donde se ame al Señor por encima de todas las cosas.
Familias conforme al corazón de nuestro Creador.
Autor Felipe Gómez



viernes, 30 de septiembre de 2016

Un Día hable con Dios: Reflexión



Imagen de http://misimagenesparatublog.blogspot.com/

Un día, temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del sol.
¡Es asombroso, la belleza de la creación de Dios 
va mucho más allá de cualquier descripción!

Mientras observaba el paisaje, alababa a Dios por su bella obra,
 y allí sentado, sentí la presencia del Señor.

Entonces, Él me preguntó, ¿Me amas? 
Yo contesté, ¡Por supuesto, Dios! ¡Tú eres mi Señor y Salvador!

Entonces me preguntó, Si estuvieras físicamente incapacitado, ¿aún me amarías?
Me quedé perplejo, baje la mirada, me quede unos minutos en silencio.
Y contesté, Seria difícil, Señor, pero si, aún así te amaría.

Entonces el Señor dijo, Si estuvieras ciego, ¿amarías mi creación?.
¡Cómo podría amar algo, sin poder verlo! 
Y entonces pensé en las personas ciegas que aman a Dios y a su Creación.
Así que contesté, Es difícil pensarlo, pero aún te amaría.

El Señor entonces me preguntó, Si fueses sordo, ¿oirías mi Palabra?.
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí. 
Escuchar la Palabra de Dios no es solamente usar nuestros oídos,
 sino nuestros corazones.
Contesté, Sería difícil, pero aún oiría tu Palabra.

El Señor entonces preguntó, Si estuvieses mudo, ¿alabarías mi Nombre?.
¡Pero cómo puedo alabar sin voz!
 Entonces pensé que Dios desea que le cantemos 
desde nuestro corazón y que de todas maneras,
 alabar es más que cantar. Entonces contesté, Aunque estuviera mudo,
 alabaría tu Nombre.
Y el Señor preguntó, ¿En realidad me amas?
Con valor y profunda convicción, le contesté,
 ¡Sí Señor! ¡Te amo por que Tú eres el Dios único y verdadero!

Pensé que había contestado correctamente
, pero Dios preguntó, "¿Entonces por qué pecas?"
Contesté, ¡Porque soy un ser humano y no soy perfecto!

¿Y por qué cuando las cosas te van bien te apartas tan lejos de mí? 
¿Por qué sólo en tiempos de angustia oras sinceramente?
No hubo respuestas. Sólo lágrimas.

El Señor continuó, ¿Por qué solamente cantas en la iglesia?
 ¿Por qué me buscas sólo en tiempos de necesidad?
 ¿Por qué pides cosas tan egoístas? ¿Por qué pides sin tener fe?

Las lágrimas, continuaron rodando sobre mis mejillas.

¿Por qué te avergüenzas de mí? ¿Por qué no compartes las buenas nuevas? ¿Por qué en tiempos difíciles, lloras con otros, cuando yo te ofrezco mi hombro para que lo hagas? ¿Por qué pones pretextos cuando te doy la oportunidad de servir en mi Nombre?"

Intenté contestar, pero no hubo respuesta que dar.

Eres bendecido con la vida. No te hice para que
 desperdiciaras este regalo. Te he bendecido con talentos 
para servirme, pero continúas dándome la espalda. 
Te he revelado mi Palabra, pero no obtienes el conocimiento de ella.
 Te he hablado pero tus oídos estaban cerrados.
 Te he mostrado mis bendiciones, pero tus ojos nunca las vieron.
 Te he mandado mis siervos, pero permaneciste sentado inmóvil mientras ellos eran rechazados. He oído tus oraciones y las he contestado todas.

¿En verdad me amas?

No podía contestar. ¿Cómo podría hacerlo?
 Estaba increíblemente apenado. No tuve excusa. 
¿Qué podía decir?

Cuando mi corazón hubo llorado y las lágrimas habían fluido,
 dije ¡Por favor perdóname Señor! ¡Soy indigno de ser tu hijo!

El Señor contestó, nadie es digno, esa es mi Gracia, hijo.

¿Entonces por qué continúas perdonándome? ¿Por qué me amas tanto?

El Señor contestó:
Por que tú eres mi creación. Tú eres mi hijo.
Nunca te abandonaré. 
Cuando llores, tendré compasión y lloraré contigo. 
Cuando estés gozoso, me alegraré contigo.
Cuando estés deprimido, te animaré. 
Cuando caigas, te levantaré. 
Cuando te sientas cansado, te llevaré sobre mis hombros.
Estaré contigo hasta el fin de los días, y te amaré por siempre.

Nunca antes había llorado como en ese momento. 
¡Cómo pude haber sido tan frío!
 ¡Cómo pude lastimar a Dios con todo lo que hice!.
 Entonces yo le pregunté a Dios, ¿Cuánto me amas? 
El Señor me estrechó en sus brazos,
 y pude sentir como nunca antes su Amor, su Gracia y su Misericordia.


jueves, 29 de septiembre de 2016

ESCUCHA TU VOZ INTERIOR


No importa donde estés,
ni lo que te digan que debes hacer.

Siempre que tengas una duda,
descansa un momento y escucha
lo que te dice tu voz interior.

No te apresures en tu camino,
ni sigas los pasos de otros.
Siéntate y descansa un momento
y escucha tu voz interior.

Esta es la voz que te busca y guía
El mejor consejo que puedes escuchar
Trae pureza a tus sentimientos
y te da la libertad de ser realmente
La persona que quieres ser.

Recuerda: Todas las respuestas
que buscas las tienes encerradas
en tu limpia y pura voz interior.

Hacemos una vasija de un pedazo de
arcilla: y es el espacio vacío en
el interior de la vasija lo que
la hace útil.

Hacemos puertas
y ventanas para una estancia;
y son esos espacios vacíos los
que la hacen habitable.

Así, mientas
que lo tangible posee cualidades,
es lo intangible lo que lo hace útil.

LAO TSE




sábado, 24 de septiembre de 2016

¡ Mujer ! Cuento y Reflexion



Una mujer sabia

Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles, 

 que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y 

que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo
 cabe el ímpetu de los años jóvenes.
 Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, 
pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, 
nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y 
nunca disfruté tanto de cada momento de mi existencia.

Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas, 
descubrí al ser humano que sencillamente soy,
 con sus miserias y sus grandezas. Descubrí que puedo permitirme 
el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás
 Y a pesar de ello ¡quererme mucho!

Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui, sonrió a la que soy.
 Me alegro del camino andado, asumo mis contradicciones.

Siento que debo saludar a la joven que fui con cariño,
 pero dejarla a un lado porque ahora me estorba.
Su mundo de ilusiones y fantasía, ya no me interesa.

¡Qué bien vivir sin la obsesión de la perfección !
 ¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños !
Autor Desconocido


“La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil,
 que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse” Ernesto Sábato




Cuento corto
Cuanto vale una mujer

En una breve conversación, un hombre le pregunta a una mujer lo siguiente:
"¿Qué tipo de hombre estas buscando?"
Ella se quedó un momento callada antes de verlo a los ojos y le dijo: 
"¿En verdad quieres saber?" Él respondió "Sí"

Ella empezó a decir, "Siendo mujer en esta época, 
estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí.
 Yo pago todas mis facturas, yo me encargo de mi casa, yo voy al súper, yo hago las compras y todo sin la ayuda de un hombre.

Yo estoy en la posición de preguntar,¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?"

El hombre se le quedó viendo.
Él claramente pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
 Ella rápidamente sabiendo lo que él estaba pensando dijo,
 "No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más.
 Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida"

Él cruzó los brazos se recargo en la silla y mirándola le pidió que le explicara.

 Ella dijo,
 "Yo busco a alguien que luche por la perfección mental, 
porque yo necesito a alguien con quien conversar y que me estimule mentalmente.
 Yo No necesito a alguien mentalmente simple"

"Yo estoy buscando a alguien que luche por la perfección espiritual, 
porque yo necesito a alguien con quien compartir mi fe en Dios.

 Yo necesito a alguien suficientemente sensible para
 que me comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer,
 pero suficientemente fuerte para darme ánimos y no dejarme decaer"

"Yo estoy buscando a alguien el cual yo pueda respetar.
 Para poder ser sumisa, yo debo respetarlo. 
Yo no puedo ser sumisa con un hombre que no pueda arreglar el mismo sus problemas.
 Yo No tengo ningún problema con el ser sumisa, simplemente él tiene que merecerlo.

 Dios hizo a la mujer para ayudar al hombre. 
Yo no puedo ayudar a un hombre que no se puede ayudar a si mismo"

Cuando terminó lo vio a los ojos y él se veía muy confundido y con interrogantes.

 Él le dijo,  "Estas pidiendo mucho"
Ella le contestó, "Yo valgo mucho" 
Anónimo

domingo, 18 de septiembre de 2016

No es amor


De: https://giphy.com/


No es Amor
Mucho se habla sobre el amor, amistad y pasiones. 
Es bueno meditar también en lo que NO es Amor.

Si necesitas a alguien para ser feliz,
 eso no es amor.
Es Carencia.

Si tienes celos, inseguridad y haces cualquier cosa para man­tener a
 alguien a tu lado, aún sa­biendo que no eres amado y 
dices que crees en esa persona, pero no en los otros,
 qué te parecen rivales, eso no es amor. 
Es Falta de amor propio.

Si crees que "malo con él(ella), peor sin él(ella)", y tu vida queda
 vacía sin esa perso­na; no consigues imaginarte sola
 y mantienes una relación que se acabó sólo
 porque no tie­nes vida propia, eso no es amor. 
 Es Dependencia.

Si piensas que el ser amado te pertenece; te sientes dueña y 
señor de su vida y de su cuer­po; no le das la oportunidad 
de expresarse, de decidirse, sólo para afirmar 
tu dominio, eso no es amor. 
Es Egoísmo.

Si no la deseas; no te reali­zas como hombre / mujer con esta persona;
prefieres no tener relaciones íntimas con esa persona, 
sin embargo sientes algún placer en estar a su lado, eso no es amor. 
Es Amistad.

Si discuten por cualquier mo­tivo; se mueren de celos uno del otro, 
ni siempre hacen los mis­mos planes; les falta acuerdo
 en diversas situaciones; no les gus­ta hacer las mismas cosas
 o ir a los mismos lugares, pero hay un deseo 
de estar íntimamente juntos, eso no es amor.
 Es Deseo.

Si tu corazón late más fuerte; el sudor se pone intenso;
 tu tem­peratura sube y baja vertigi­nosamente, 
sólo en pensar en la otra persona, eso no es amor.
 Es Pasión.

Ahora, que ya sabes lo que no es amor, es más fácil analizar lo que pasa contigo 
y procurar resolver la situación o progra­marse para atraer a alguien
 por quien sientas afecto y deseo; y que este alguien también 
sienta lo mismo por ti, para que pue­dan construir una relación 
equi­librada en donde haya el verda­dero y eterno
 AMOR


Mi padre me dijo un día: "Hija... tendrás tres tipos de per­sona en tu vida:

Un AMIGO: aquella perso­na que tendrás siempre en gran estima, 
que sabrás que puedes contar siempre; que le bastará con
 que señales que estás nece­sitando ayuda, y ésta te estará siendo dada.

Un AMANTE: aquella perso­na que hace tu corazón latir con más intensidad;
 que te hará flo­tar y nada importará cuando es­tén juntos.

Una PASIÓN: aquella perso­na que amarás y desearás incondicionalmente,
 a veces sin si­quiera importar que ella te quiera o no, y quizá esta persona 
nunca sepa de tus sentimientos.
 Pero si consigues reunir esas tres personas en una sola, puedes estar
 segura mi hija: "Encon­traste la felicidad".
A los que aún no encontraron el amor, ¡no se desanimen!
 El amor tiene varias formas de ex­presarse, encuentra una, 
y da a los demás todo el amor que tie­nes guardado en tu corazón.
Dando amor, un día encon­trarás a alguien que te lo re­tribuya.