El Mundo de Paz en Nosotros

domingo, 3 de marzo de 2024

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Había una vez una rosa roja muy bella, se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín.

Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos.

Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.

Indignada ante lo descubierto le ordenó al sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo: Está bien, si así lo quieres.

Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.

Le dijo entonces:

Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?

La rosa contestó: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual.

El sapo solo contestó: Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.

Moraleja:

Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos “sirven” para nada.

Todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera seamos conscientes.



viernes, 23 de febrero de 2024

El ratón y la rana-Fábula

Cierta vez, un ratón de tierra bastante inocente se hizo amigo de una rana, para desgracia suya. La rana, que era bastante cruel, inmediatamente pensó en burlarse del ratón y lo convenció para atar su pata a su propia anca con la excusa de que así se convertirían en inseparables.

Atados los dos por las patas, emprendieron primero marcha por tierra para comer trigo y luego se acercaron a la orilla del pantano, dónde la rana, sin dudarlo ni un segundo, dio un gran salto arrastrando hasta el fondo al pobre ratón, y se puso a retozar felizmente en el agua sin pensar en la suerte de su amigo. Mientras reía alegremente, el desdichado ratón, hinchado de agua, se ahogó, quedando a flote atado a la pata de la rana. Un milano (ave rapaz) que pasaba por ahí vio al ratón flotando y, de inmediato, lo agarró con sus garras arrastrando con él, para su sorpresa, a la rana encadenada, quién también sirvió de cena al milano.

Cómo le sucede a la rana de esta fábula, ten siempre presente que toda Acción que se hace con intenciones de Maldad puede terminar en contra del mismo que la comete.

La Crueldad y las Burlas hacia otras personas al final se terminan pagando muy caras.


miércoles, 14 de febrero de 2024

Cúrate mijita



Cúrate mijita, con la luz del sol y los rayos de la luna.

Con el sonido del río y la cascada.

 Con el vaivén del mar y el aleteo de las aves. 

Cúrate mijita, con las hojas de la menta y la hierbabuena, con el neem y el eucalipto.

 Endúlzate con lavanda, romero y manzanilla. 

Abrázate con el grano de cacao y un toque de canela. 

Ponle amor al té en lugar de azúcar y tómalo mirando las estrellas. 

Con los besos que te da el viento y los abrazos de la lluvia. 

Hazte fuerte con los pies descalzos en la tierra y con todo lo que de ella nace. 

Vuélvete cada día más lista haciendo caso a tu intuición, mirando el mundo con el ojito de tu frente. 

¡Salta, baila, canta para que vivas más feliz! 

Cúrate mijita, con amor bonito, y recuerda siempre, tú eres la medicina


Maria Sabina Curandera Mejicana

sábado, 3 de febrero de 2024

Más lento, más viejo, más inteligente




Un avión de pasajeros Airbus A380 vuela sobre el Atlántico, en dirección a su destino.

Es un vuelo muy tranquilo y estable a 800 km/h y a 30.000 pies, cuando de pronto se ve interrumpido por la aparición de un avión caza F-18 a casi 2.500 km/h.

El piloto del avión de combate disminuye la velocidad, vuela junto al Airbus en formación y saluda al piloto del avión de pasajeros por radio:

¿Aburrido el vuelo?

El piloto del Airbus responde desconcertado:

¿Qué?

El piloto de combate, sin previo aviso, invierte el caza, acelera, realiza una leve picada y luego remonta rompiendo la barrera del sonido, sigue subiendo rápidamente a una velocidad y altura vertiginosa, para después volver a descender casi al nivel del mar en una picada impresionante. Reduce la velocidad y se vuelve a colocar al lado del Airbus y pregunta:

 Bueno, ¿qué te pareció eso?

El piloto del Airbus le responde:
¡Muy impresionante, pero ahora mira tú!

El piloto de avión de combate mira el Airbus A380, pero no pasa nada... el avión comercial sigue volando en forma recta y nivelada con la misma velocidad y altitud.

Después de cinco minutos, el piloto del Airbus dice por radio:

Bueno, ¿y qué te pareció a ti ahora?

El piloto del avión de combate pregunta confundido:

Pero, ¿qué hiciste?

Entonces el piloto comercial se ríe y le contesta:

Me levanté del asiento, estiré las piernas, fui al baño en la parte de atrás, tomé una taza de café, comí una rosca de canela e hice una reserva para las próximas tres noches en un Hotel 5 Estrellas, que es pagado por mi empleador.

La moraleja de la historia es:

"Cuando eres joven, la velocidad y la adrenalina parecen ser excelente compañía, pero a medida que se envejece y uno se hace más sabio, el confort y la paz tampoco deben ser menospreciados."

A este concepto se le llama en inglés S.O.S., las siglas de: Slower, Older, Smarter (más lento, más viejo, más inteligente).

Tomado de la red

sábado, 20 de enero de 2024

Gratitud: Cuento Corto



Había una vez un Zar que se encontraba muy enfermo. Un día no puedo más y en su desesperación por librarse de ese mal que le aquejaba desde hacía ya mucho tiempo pronunció las siguientes palabras:

“Daré la mitad de mi reino a quien pueda curarme”

Todos los médicos y sabios se reunieron para intentar curar al zar, mas no encontraron remedio alguno.

A punto de darse por vencidos, uno de ellos exclamó: ¡Hay una forma de curar al zar!, los demás médicos y sabios lo miraron con asombro y preguntaron: “¿cuál es la solución?”, el sabio respondió: “si logramos encontrar a un hombre de emociones positivas que sea verdaderamente feliz, basta con quitarle su camisa y ponérsela al zar para que se cure.”
Se requería un hombre feliz

Entonces el zar hizo buscar en su reino a un hombre verdaderamente feliz. Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, pero no pudieron hallar al afortunado hombre. Uno era sumamente rico, pero estaba enfermo, otro gozaba de plena salud, pero era pobre, otro más era rico y sano, pero se quejaba de su mujer y de sus hijos, en fin, a todos les faltaba algo para ser verdaderamente felices.


Cierta noche el hijo del zar pasaba afuera de una choza muy sencilla y escuchó que adentro alguien exclamaba: “Gracias Dios mío porque tengo todo para ser feliz. He trabajado y he comido bien. Nada me falta.” El hijo del zar se sintió lleno de alegría y mandó a sus sirvientes a que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien en cambio había que darle cuanto dinero exigiera.

Se dirigieron a toda prisa a la choza para quitarle la camisa al hombre feliz, pero grande fue sorpresa pues éste hombre era tan pobre que no tenía camisa. :