Thursday, December 31, 2015

¿Final o comienzo?




   365 días cargados de dulces momentos están por concluir. 
Te deseamos que estos próximos 365 días que están por 
comenzar sean mejores que los anteriores. 
Te deseamos Salud Amor, esperanza y gratitud. 
Que cada anhelo de tu corazón sea alcanzado y 
siempre te acompañe tu rayito de luz 
para ayudar a quien lo pida y compartirlo sin ninguna razón.
¿Final o comienzo?    

Se acerca el final y el comienzo,

 Le llamamos un proseguir y continuar, 
con  anhelos y sueños modificados 

con ganancias en sabiduría y aprendizaje.

Proponiendo dejar atrás lo que no ayuda,

los pensamientos de derrota  que obstaculizan

y a veces atrasan la maravillosa aventura  del día a día.
Ocupar cada minuto
con las cosas simples que llenan
nuestro ser de aprecio y agradecimiento.


 Mirando hacia adelante, anticipando y decidiendo

el mejor modo de continuar: definiendo propósitos
y manteniendo presente que se 

 puede cuando hay voluntad

Cada día Tomar unos minutos para agradecer a Dios sus

Bendiciones y por el don de un día mas,   

 seguir adelante persiguiendo sueños

y cimentando el camino para lograr sus deseos, 
hacia los objetivos.
Celebrar las victorias, bendecir las experiencias
 y abrigar la verdad, 
Adoptar todos los sucesos como triunfos
 porque son el resultado de tus esfuerzos.
Y eso vale, no tengas dudas y persigue cada uno de tus anhelos.


Por que es proseguir, es adoptar la felicidad, disipar el pesimismo,
es ver mas allá, es apreciar todo lo maravilloso que me rodea 
y que constituyen mi presente.

Cual sea su resolución ,luche por ella, viva feliz y
 que estos 365 días que comienzan 
 sea un renovado compromiso
 de mirar hacia adelante con esperanza, 
Salud, Éxitos, Amor y Prosperidad les deseamos a todos. 
ʝɾɱɾ & ɱɪɱ ɗє єɱɗƥєɲ

Cuento con moraleja:
 que destaca como recibir felicidad dando felicidad

Dos hombres, gravemente enfermos, compartían el mismo cuarto
 en un hospital.A uno de ellos lo hacían sentar una hora por día 
recostado en su respaldo para favorecer un drenaje. Su cama daba a
 la única ventana del cuarto. La cama del otro, en la otra extremidad 
quedaba al margen de toda posibilidad de ver hacia afuera.
Los enfermos, tanto como podían, pasaban horas 
conversando desde sus camas, evocando sus familias,
 sus trabajos, sus amigos, sus viajes.

Cuando sentaban al enfermo de la ventana en su cama, 
éste pasaba su hora de tratamiento describiendo
 a su compañero lo que veía al exterior.
 Había un hermoso bosque en donde 
frecuentemente se veían animales.Un lago en donde los
 cisnes nadaban y los niños entusiasmados hacían navegar sus barquitos a vela. 

Un césped y un jardín en donde se diría que las flores
 habían sido coloreadas por el arco iris.

 El enfermo del otro extremo del cuarto, desde hacía
 días había comenzado a vivir de nuevo a través de las animadas 
escenas descritas por su amigo de la ventana. 

Este le contaba que los jóvenes enamorados caminaban 
unidos por el brazo. Más lejos dos esposos se divertían 
con sus niños haciendo volar un barrilete.
Y ahora, cosa inesperada, una banda de músicos uniformados 
con vivos colores pasaba a lo largo del lago atrayendo los paseantes. 
Claro que la ventana cerrada impedía a los enfermos oír la música. 
Lástima, pero evidentemente y a juzgar por el entusiasmo de la
 gente descrito por el relator, debían tocar muy bien.

 Mientras el hombre de la ventana describía las imágenes 
que desfilaban ante sus ojos, el otro cerraba los suyos 
e imaginaba las pintorescas escenas. Los días y las semanas pasaban, 
y cada día el hombre del fondo del cuarto esperaba con 
cierta ilusión las descripciones de su amigo.

Una mañana, la enfermera llegó para lavar a los pacientes,
 y encontró con tristeza el cuerpo sin vida del enfermo de 
la ventana que se había ido apaciblemente durante el sueño. 
Llamó a los dependientes del hospital para que retiraran el cuerpo.

Tiempo después, y tan pronto como le pareció oportuno, 
el otro enfermo, no sin tristeza pidió a la enfermera 
si podía desplazarlo al lugar de la ventana.

 Esperaba ver por sus propios ojos las coloridas imágenes 
que durante tantos días su amigo le había transmitido.
La enfermera, contenta de poder proporcionarle ese servicio, 
lo cambió de lugar, y en cuanto constató que el 
enfermo estaba cómodo lo dejó sólo.

Lentamente éste se deslizó en su cama, 
hasta lograr incorporarse lo suficiente para mirar a
 través de la ventana. Pero para su inesperada sorpresa,
 delante de él y pocos metros hacia afuera, se interponía 
un enorme muro blanco.

Contrariado, el enfermo preguntó más tarde a la enfermera, 
cuál razón habría llevado a su compañero fallecido a 
describirle tantas falsas escenas. “Imposible que las viera”,
 contestó la enfermera, su compañero era ciego, 
y evidentemente no podía ni siquiera ver el muro de enfrente. 
El inventó todo, porque seguramente deseaba 
comunicarle a usted la alegría de vivir.”
Autor desconocido

Moraleja:La felicidad que das a los demás es la felicidad que tienes.
Cuando seleccionas compartir esperanza y aliento, estas 
recibiendo esperanza y aliento.
 Encontrar un alma bondadosa que se tome el tiempo
para dedicarlo a brindarte felicidad es un acto de desprendimiento
que  siempre tenemos guardado en el corazón. Podemos  ser 
portadores de felicidad aun sin avistar esa necesidad.
eмđρeи








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