A veces la vida se mueve tan rápido que dejamos de escucharnos sin darnos cuenta. Seguimos adelante, cumpliendo, resolviendo, avanzando… pero lejos de nosotras mismas. Y aunque el cuerpo nos pide una pausa, la ignoramos. Regresar a ti es ese momento en el que decides detenerte, respirar y volver a tu verdad, a tu claridad, a tu centro.
¿Por qué nos cuesta regresar a nosotras mismas?
Hay días en los que sientes que el tiempo se te escapa, que estás abrumada, cansada o desconectada. Esto es normal y nos pasa a todos. La vida diaria, con su ritmo acelerado, puede empujarte a funcionar en automático y a apartar tu atención de ti misma y de tus necesidades.